lunes, 29 de septiembre de 2008

Selección

Un hombre pequeño,menudo y con barba corta canosa llamado Ogg,avisaba a los alumnos de primero que debían seguirle hasta la orilla de un lago enorme en el que al fondo,entre la bruma y los arboles,se apreciaba Hogwarts.Salieron de la estación de Hogsmeade y no muy lejos de allí encontraron los botes que les conducirían al castillo.A Leonard le seguía sangrando la mano como si no fuera a parar nunca y a pesar de que no cambiaba su aspecto del rostro,le dolía.Fue el primero en subir a uno de los botes delante.Después algunos alumnos que ya había visto en la estación,nada mas despedirse brevemente de su padre,subieron con él también,pero Leonard los ignoró completamente.El guardabosques explico el procedimiento por el cual entrarían a Hogwarts mediante los botes y comenzaron a avanzar por la oscura y cristalina agua.Muchos de los principiantes gritaban asombrados o simplemente se tapaban la boca con las manos en señal de asombro.Cuando iban a mitad de camino los diez boten comenzaron a bajar la velocidad,pues se aproximaban al acantilado en el cual se erigía el colegio.Ogg,en señal de aprovación al ver que todos bajaban de los botes,una vez llegados a la orilla,les hizo un gesto para que le siguieran y los condució a una pequeña gruta en la que se encontraban unas escaleras que conducían a la entrada del castillo.Cuando salieron al exterior vieron la gran escalinata de piedra que subía hasta unas enormes puertas de roble y que llevaban al castillo más imponente que muchos habían visto.Comenzaron a subir y cuando llegaron a las enormes puertas,éstas se abrieron de par en par y dejaron ver otra enorme escalera,esta vez de mármol y en lo alto de ésta un hombre con túnica morado de terciopelo,aparentemente joven les daba la bienvenida.Cuando se encontraban todos arriba,el director del colegio habló.
-Bienvenidos a todos,soy Armando Dippet,el actual director del colegio.En breves momentos atravesareis esas puertas y os reuniréis con los demás alumnos y profesores en el Banquete de Bienvenida.Cuando lleguéis me seguireis a mí,os pondré el Sombrero Seleccionador,antigua propiedad de Godric Gryffindor,y seréis seleccionados para una casa.Vuestra casa será vuestra familia,cada logro serán puntos de recompensa y cada infracción,perdida de los mismos.

En ese momento las puertas se abrieron,y dieron paso a una enorme sala alargada con cuatro largas mesas repletas de alumnos espectantes y velas flotando sobre sus cabezas.Increiblemente se podía ver el cielo de la calle,probablemente debido a un hechizo,pensó Leonard mientras andaba por el pasillo entre las mesas.Llegaron a la una mesa colocada en horizontal,en la que parecía se sentaban los profesores.El director tenía en la mano un andrajoso sombrero de pico,con parches y costuras.Sacó un pergamino de la túnica y comenzó a hablar de nuevo.

-A continuación os pondré el sombrero sobre la cabeza,y seréis,como dije antes,seleccionados para una casa.Diré vuestros nombres y subiréis aqui-señalaba una tarima en la que estaba subido-No os preocupeis por la casa en la que sois acogidos,llevarlo con orgullo y temple.
Tras esto estiró el pergamino que tenía en la mano y empezó a leer.

-Stuart Ackerley.

Un chico alto y delgado,de pelo sucio y cara de asustado subió a la tarima,se sentó en la pequeña y desbencijada silla y el director le colocó el viejo sombrero.

-Veamos dónde te pongo...-el sombrero comenzó,sorprendentemente a hablar con vozo retorcida-estarías bien en ¡Ravenclaw!
La mesa del fondo comenzó a gritar y aplaudir y el chico se dirigió hacia ella.

- Arkie Alderton.
Se repitió el procedimiento anterior,pero esta vez un muchacho rubio y menudo subió a la tarima.
-Eres un blanco dificil muchacho...-murmuró el sombrero-pero creo que estarías bien en ¡Gryffindor!
Acto seguido la mesa del medio comenzó a aplaudir y gritar y el muchacho se dirigió a su sitio.

-Leonard Anderson.

Leonard se había puesto muy nervioso,como muy pocas veces le pasaba,subió despacio pero con decisión a la tarima,y el director se dirigió a el directamente.

¿Qué te ha pasado en esa mano?-dijo con preocupación- ¡Flagglare!-Dos cintas blancas y mullidas se enredaron en su mano apretandole con fuerza en la herida,Leonard se contuvo de decir algo al joven director,no era el momento oportuno.

-Dificil elección,estarías bien en Ravenclaw...-murmuró tan bajo el sombrero que los pocos que estaban tan cerca como para oirlo lo hicieron
-¡NO POR FAVOR!-gritó Leonard,y su voz se oyó en todo el Gran Salón
Algunos alumnos rieron en bajo y otros miraban con cara de enfado al muchacho.
-Tienes mucha sabiduría muchacho...pero puede que estés bien en ¡Slytherin!
Un suspiro de verdadero alivio hizo a Leonard relajarse por fín y dirijirse a la mesa de sus compañeros de Slytherin,los cuales gritaban y festejaban la llegada de un alumno nuevo.
Las voces de los demás Slytherin le impidieron oir lo que decía el sombrero a los demás alumnos.Fue corriendo el tiempo hasta que un chico pequeño y con la cara roja del miedo subió ante el sombrero,entonces Leonard recordó aquel chico que le pidió sentarse con él en el tren.Entre el murmullo de los demás pudo oir algunas palabras:

-...pareces cobarde muchacho...la mente no es muy allá,y no pareces estar dispuesto al trabajo duro...será mejor que estés en ¡Slytherin!

Leonard se quedó petrificado,se podía haber esperado cualquier otra casa para aquel chico,menos la suya misma.
La selección siguió su curso hasta que llegaron a un tal Edmond Zeller,que fue seleccionado a Hufflepuff.Tras esto,el director se sentó en su silla correspondiente,y dijo en voz alta:
-Ahora que ya todos estamos acomodados,y colocados en nuestras respectivas casas,solo me queda decir...¡Que comience el banquete!-y tras esto,cientos de platos dorados,vasos y cubiertos salieron de las mesas con humeantes y deliciosos manjares para la cena.
Leonard no tenía mucha hambre,cogió un muslo de pollo y alguna que otra patata asada,al contrario que su compañeros,que comían como si no fuera el fin del mundo,pensó Leonard.
Cuando todos,incluidos los profesores terminaron de comer,el director de levantó y anunció que tenían que ir a sus respectivas Salas Comunes,para descansar,pues al día siguiente comenzaban las clases.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Rojo Escarlata

Una espesa y blanca nube de vapor empezó a rebosar de la chimenea de la Locomotora del Expreso de Hogwarts.Las hojas de Otoño y se iban arremolinando al pasar el antiguo y largo tren por las colinas y montañas que conducían a Escocia.Leonard,intentaba colocar su baúl en uno de los compartimentos vacíos;una vez que lo consiguió se sentó en el asiento del luminoso y amplio compartimento.La luz del sol de media mañana iluminó la pálida cara del chico de primer año,que a pesar de ello,parecía tranquilo.Abrió un bolsillo de su pantalón y sacó una rana de chocolate que andaba sola,se la comió de a penas un bocado y fue corriendo a abrir el cromo.
Un imponente hombre mayor,calvo,con barba blanca y un guardapelo enorme colgando de su cuello apareció en el cromo,donde en la parte de abajo se podía leer en letras doradas: "Salazar Slytherin".
-Éste hombre si que tuvo que hacer cosas extraordinarias...-pensó Leonard.
Le dio la vuelta al cromo y pudo leer la descripción que rezaba:"Medieval Fechas desconocidas.Co-Fundador de la Escuela Hogwarts.Dio su nombre a una de las cuatro casas de Hogwarts".
Sin duda,Leonard quería estar en esa casa.Al cabo de media hora,apareció un chico de la edad de Leonard, con la cara roja a causa de correr por el pasillo y respirando profunda y rapidamente.

-¿Te importa si me siento contigo?-preguntó el chico
-Lárgate.-dijo Leonard casi sin inmutarse y más tranquilo incluso que antes.
El chico se dio media vuelta,y con cara de asustado,salio corriendo por la misma dirección en la que había venido.

Durante el trayecto,nadie más se paró a preguntar si podía o no sentarse con él,la noticia de que no quería estar con nadie,parecía haberse extendido por todo el tren,cuando de repente,comenzó a caer unas pequeñas gotas de agua que empañaron los cristales del viejo tren,y que pronto se convirtieron en una grande y espesa lluvia de tormenta.A unas dos horas antes de llegar al castillo de Hogwarts,los truenos y los relámpagos comenzaron a aparecer cada vez más y más fuertes.Algún que otro grito de asombro y miedo se oía por el largo pasillo del tren rojo escarlata,sin embargo,Leonard no tenía ningún miedo.El hecho de haber perdido a su madre hace varios años atrás,el no tener ningún amigo excepto su propia mente y muchisimas razones más hacían que a Leonard no le diera ningún miedo nada de esas cosas,ya que tenía otras cosas de las cuales pensar que en la muerte o el dolor físico.
-¿¡Alguien quiere algo del carrito!?-gritó una voz de mujer,al parecer joven que se acercaba por el vagón.Al llegar al compartimento semi vacío abrió la puerta y preguntó.
-¿Quieres algo,querido?-dijo con el tono mas afable con el que le habían hablado a Leonard nunca.
-Sí,una botella de Cerveza de Mantequilla y dos calderos de chocolate por favor.
La mujer abrió una especie de caja de madera y sacó una botella cerrada con un corcho,y dos calderos marrones.
-¿Cuánto es?
-Son un Galeón y dos Knuts por favor
El chico sacó dos Galeones del bolsillo y se los dio a la mujer.
-Quedate con el cambio,no lo necesito.
La mujer,perpleja,cerró la puerta y siguió andando por el estrecho pasillo.

Al cabo de un rato,y cuando la tormenta dejó de ser tan sumamente fuerte,un alumno de aproximadamente dieciséis años apareció en el compartimento.
-Falta media hora escasa para llegar a Hogwarts,ponte la túnica y prepara todo,por favor.-dijo el muchacho con tono cortante,y Leonard pudo fijarse en la reluciente y plateada insignia que llevaba en el pecho con una enorme P engalanada.Tras decir esto,se fue al siguiente compartimento para anunciar lo mismo.
Leonard se cambio de ropa.Una vez estaba ya vestido,con su túnica negra puesta,su varita sacada del baúl y los restos de golosina guardados.Se dispuso a mirar por la ventana,por la cual a través de las nubes y las montañas se atisbaba el castillo más grande,mas alto y mas grandioso que Leonard había visto jamás.
Una vez el tren empezó a reducir la velocidad,Leonard cogió la botella vacía de Cerveza de Mantequilla para tirarla donde pudiera,ahí fuera,y comenzó a sacar el pesadisimo baúl.Leonard tiraba con todas sus fuerzas de éste para que saliera,dejó la botella en el asiento y tiró con las dos manos,el baúl no salia.Siguió tirando esta vez haciendo la mayor fuerza que podía,hasta que salió disparado contra el asiento y aplasto la botella y la hizo mil pedazos.Uno de ellos fue a parar directamente en la mano de Leonard,que comenzó a sangra a borbotones,cuando una voz en el pasillo anunció que debían salir.Cogió el baúl con la otra mano y mientas se intentaba lamer una parte de la muchisima sangre que le salía intentó salir del tren.Cuando por fin consiguió salir,echó de menos que alguien le hubiera ayudado.Y comprobó que la sangre que le manchaba el pantalon provienente de su mano,era del mismo color que el tren,rojo escarlata.