domingo, 26 de julio de 2009

Explicaciones

Las clases de Defensa contra las Artes Oscuras y Pociones pasaron demasiado lentas para Leonard,y por fin llegó la hora de comer.
Se apresuró al Gran Comedor con su pesada cartera con los libros de texto en ella y el tan preciado libro con aquel extraño simbolo en el lomo.Cuando entró al Gran Comedor con sigilo se sentó al final de la mesa de Slytherin,cogio algunos emparedados,tres muslos de pollo y salió a paso ligero por la puerta de la sala.
Subió escaleras,pasadizos y huecos en la pared,necesitaba un sitio donde poder leer el libro sin que nadie le interrumpiera,al menos hasta que empezaran las clases de la tarde.Siguió buscando por el castillo,entre pasillos,aulas y salas oscuras,hasta que,cansado,decidió sentarse en unas escaleras del cuarto piso,frente a una lisa y vacía pared.Cuando estaba a punto de abrir la cartera para sacar el libro,una bandada de alumnos de Hufflepuff pasaron por la escalera haciendo mucho estruendo.Leonard,frustrado,cerró la cartera y se levantó de la escalera,una vez que los estudiantes hubieran desaparecido,se oyó un pequeño ruido provinente de la pared.En ella estaba apareciendo una puerta enorme de madera.
Giró el dorado pomo de la puerta,empujó y se hayó en una sala enorme con decenas de butacas comodas de terciopelo granate,lamparas que daban un aire cálido a la estancia y una chimenea que tenía un reconfortante fuego ardiendo en ella.
Timidamente se sentó en una de las butacas,abrió la cartera,y sacó el tan esperado libro.
En la primera hoja,el imponente símbolo que había en el lomo,se encontraba dibujado con soltura en lo que parecía tinta roja,o sangre.Un triangulo,un circulo en su interior,todo cruzado por una recta que cortaba el simbolo en dos.
Pasó las páginas.Estaban todas escritas a mano,pero lo curioso era que cada ciertas páginas,la letra cambiaba,como si lo hubiesen escrito distintas personas.

...para que el poder de las Reliquias de la Muerte no se vaya jamás,dejo este legado que espero,todos los dueños,de cualquier Reliquia,sepan apreciar y continuar,por los siglos de los siglos.Dejo este legado,para que algún día,alguien pueda leerlo y continuar nuestro camino solo interrumpido por un río en el cual se hayaba la muerte.

Cadmus Peverell

¿Reliquias de la Muerte?¿Un triangulo con una circunferencia en su interior y partido por una recta?¿Qué significaba todo esto?¿Qué era ese libro y por qué en la Sala Común de Slytherin?Y lo más intrigante para Leonard ¿De qué le sonaba aquel extraño simbolo?
Sobresaltado,cerró el libro,miró el reloj de bolsillo y al comprobar que era tardísimo salio corriendo a las dos clases que le faltaban para completar el día.
Leonard se dirigió hacia el aula de Historia de la Magia,donde la profesora Martin les esperaba impaciente.Era una mujer bajita y rechoncha,y muy agradable.Según iban entrando los estudiantes les daba la bienvenida con una sonrisa.Una vez que todos estaban colocados en sus pupitres y Leonard de nuevo con Albert,comenzó la clase.-Me llamo Romilda Martin y este curso seré vuestra profesora de Historia de la Magia,la asignatura más aburrida para muchos y la más interesante para pocos-dijo con un toque de melancolía en la voz.-Sin más preambulos empecemos con la clase.A Leonard le gustaba esa clase,le parecía interesante y al contrario que a los demás se interesaba por cosas que a los demás no le atraían lo más mínimo.Después de dar una lección sobre la revuelta de los duendes del siglo XV.La profesora despidió la clase y todos salieron del aula.Todos escepto Leonard.-¿Necesitas algo,querido?-Verá profesora…quería preguntarle sobre un asunto…-Muy bien,cuentame-dijo la profesora con amabilidad.-Quisiera saber si usted sabe algo acerca de…Las Reliquias de la Muerte-¿Cómo sabes de ellas?¿Quién te ha contado?Eres demasiado pequeño para saber eso.-Verá ,he visto su simbolo en algún sitio,no sé donde y he buscado información,pero no dice que son ni que hacen…-¿En algún sitio dices?Está bien,puedo contarte algo sobre ellas,pero tiene que ser nuestro secreto,es magia muy abanzada.Leonard miró con los ojos como platos,muy atento a todas las palabras que decía la profesora Martin.-Las Reliquias de la Muerte son tres objetos muy preciados en el mundo mágico.Una varita,una capa de invisibilidad y una piedra.-La profesora mojó la pluma en el tintero y se dispuso a dibujar-La capa:un triangulo,la piedra:un círculo y la varita:una recta.Estos objetos fueron creados por los hermanos Peverell y según la leyenda quien posea los tres será el señor de la Muerte.Muchos no creen que existan tales objetos,pero algunos pocos creen que realmente existen y van en su busqueda.Y ahora si me disculpas…¿Leonard? Tengo que irme a dar mi próxima clase,y tu deberías hacer lo mismo.-Gracias, profesora.Después de la última clase del día,fue hacia la Sala Común y descubrió que la lechuza que había mandado ayer,ya estaba ahí con un gran paquete encima de una gran mesa negra.Abrió el paquete y encontró sus corbatas,tunica,bufandas y todo lo que había pedido.

sábado, 25 de julio de 2009

El Libro

Leonard despertó sobresaltado. Sacó una bolsa de su baúl,sin salir de la cama y comprobó la hora en su reloj de bolsillo. Era demasiado pronto para ir a desayunar y demasiado tarde como para quedarse en la cama. Decidido,salió de la cama,se vistió sin hacer a penas ruido,cogió la cartera con todos los libros de las clases y salio por la puerta que le conduciría a la Sala Común.
Al entrar en la sala le llegó un olor a humedad que se extendía por toda la Sala y las lamparas verdes que había en la habitación daban la impresión de estar bajo el agua.
La habitación estaba desierta,todos estaban durmiendo aún. Se sentó en uno de los sillones de cuero negro,al lado del fuego y alzó la mirada encima de la chimenea.Un imponente mago con un grueso guardapelo le miraba desde un lienzo pintado muchos años atrás.Leonard lo reconoció al instante.Era Salazar Slytherin.El retrato estaba durmiendo en ese momento,al igual que en la noche anterior,aún no le había visto despierto nunca.
Lo que más le interesaba a Leonard eran los libros que había en la Sala Común.Todos muy viejos y muy interesantes.Buscó entre las enstanterías alguno que le llamara la atención.En lo alto de una imponente estantería altísima vio un libro que tenía grabado un simbolo que había visto antes,en algún sitio.
-¡Accio Libro!- Susurró,pero no ocurrió nada.
Leonard entendio lo que un día le había esplicado su padre sobre objetos que no vienen a ti cuando los conjuras.Ahora entendía que aquel libro tenía algún hechizo para que estuviera protegido,y por eso no accedía a él con aquel hechizo.
Saltó intentando coger el libro,pero no llegaba a tocarlo.Lo siguió intentando,sin éxito.En uno de sus saltos agarró la balda de la esntatería y sin quererlo tiro de ella y la estantería cayó y choco contra una columna,formando un triangulo,dentro del cual quedó Leonard,ileso,miles de libros habían quedado encima y de él y había producido un enorme estrépito que hacía eco en toda la sala.
Trató de salir de debajo de la estantería y buscar el libro que había visto,no lo encontraba.La puerta que conducía a los dormitorios se abrió y empezaron a llegar alumnos de Slytherin desconcertados por el enorme ruido que acababa de producirse.Pronto los alumnos habían rodeado a Leonard y uno de los Prefectos se abría paso entre los estudiantes.

-¿Qué ha pasado aquí?- Preguntó con voz imponente,pero a Leonard no le asustó.
-Quería coger un libro y la estantería se cayó,yo no hice nada.
-Siempre puedes usar el hechizo accio,es útil,una lastima que aún no lo hayas aprendido.
-Hice ese hechizo,pero no dio resultado-contestó con voz cortante.

El prefecto le miró con aire de superioridad y mando por señas a dos de los alumnos que había allí que le ayudaran a recoger todo el estropicio.
Un chico enorme,por lo menos de cuarto curso y otro de segundo le ayudaron a poner la estantería en su sitio y a colocar los libros.Cuando estaban acabando de colocar los libros,y el libro que había visto Leonard no aparecía aún,un profesor con una enorme barriga y bigote de borsa,apareció en la sala:
-¡Por las barbas de Merlín!¿Que há pasado aquí?
-Nada señor,problemas con los de primero-contestó el enorme chico
-Muy bien Bleeby,daros prisa que teneis que ir a desayunar ya,u os quedareis sin comida.

Aceleraron el paso recogiendo libros.Leonard vio el viejo libro con el extraño simbolo grabado en el lomo,y con sigilo se lo guardó en su cartera y continuó recogiendo libros.
Una vez que habían acabado los dos chicos salieron fuera de la Sala Común y Leonard quedó nuecamente solo.Cuando los dos habían desaparecido,se dispuso a salir él tambien.
Cuando salió de las mazmorras vio que los pasilos ese día estaban muy agetreados,sería porque es el primer día.
Nada más llegar al Gran Comedor,donde estaban ya todos comiendo,se sento en la mesa de Slytherin,con las miradas de todos sus compañeros clavadas.Desayunó rápido y se dirigió a el aula de Transformaciones.
Cuando llegó a aquella sala donde había algunas jaulas con animales extraños y algunas cajas de madera cerradas,se dirigió a los pupitres de la primera fila y se sentó en uno de ellos.Sin mirar en ningún momento al hombre que había sentado en la mesa del profesor,sacó su libro de texto,su tinta,pergamino y pluma.Poco a poco la clase se fue llenando y nadie se sentaba al lado de Leonard.

-Parece que ya estamos todos,ahora comenzare con...
-¡Lo siento señor! Me perdí-dijo Albert Malone,el chico que no hace ni veinticuatro horas había pedido a Leonard comapartir asiento en el Expreso de Hogwarts.

Los estudiantes de primero rieron por lo bajo y el chico se sento al lado de Leonard,lo que desencadenó una mirada de odio por parte del ya residente de la mesa.

-Por donde iba...Sí,veamos.Soy el Profesor Albus Dumbledore y voy a ser vuetro profesor de Transformaciones en este curso.Espero que nos llevemos todos muy bien y seamos todos muy buenos amigos.Por cierto,mi sabor favorito de mermelada es el de Frambuesa y me encantan los calcetines de lana a rayas.Dicho esto,comencemos con la clase.
Hoy vamos a aprender un sencillo hechizo de transformación,y vamos a tratar de convertir unos simples mondadientes en unos brillantes alfileres.El hechizo que debemos emplear es Alferangate y debemos pronunciarlo mientras damos tres vueltas en el sentido de las agujas del reloj con la varita.Id practicando el movimiento y cuando estéis listos empezamos con el hechizo.¿Alguna duda?

Nadie contestó,todos se pusieron a describir circulos con sus varitas.

-¡ Alferangate!

En la mesa de Leonard se habían clavado siete alfileres describiendo un circulo.Albert miraba a Leonard con cara de desconcierto y todos los alumnos se habían quedado en silencio.El profesor Dumbledore se dirigió a la primera fila a comprobar con sus propios ojos lo que acaba de ocurrir.

-Tienes talento,chico,felicidades.

La clase siguió sin más interrupciones y poco a poco todos los alumnos consiguieron convertir los mondadientes en alfileres.Albert solo había conseguido convertirlos en agujas de lana por lo que dio pie a que Leonard se riera de él por lo bajo.

sábado, 4 de octubre de 2008

Dos Corbatas Verde Esmeralda

Leonard Anderson se dirigía por un pasillo ancho del castillo,detrás de un corpulento chico,prefecto de Slytherin y que iba dando instrucciones a los nuevos para que le siguieran hacia la Sala Común.Bajaron las escaleras de mármol y entraron por una puerta que conducía a unas escaleras frias,de piedra.Llegaron a un estrecho pasillo,nada que ver con el resto del castillo.Tras estar andando a través de puertas y antorchas colagadas de la pared,llegaron a una pared lisa.Había dos antorchas que se diferenciaban de las otras por un detalles,el fuego de éstas era de un color mas verdoso.El prefecto dijo la contraseña,"Sangre Limpia".La pared se abrió en dos y dejó pasar a los alumnos a una sala redonda donde no se veía un final,lleno de estanterias de madera con libros,que a Leonard le dieron unas ganas muy fuertes de ojear uno a uno,columnas decoradas con serpientes,lamparas de luz verde,y dos puertas de madera a los dos lados de una estantería.
El prefecto se paró en seco.
-A continuación os dirigireis hacia los dormitorios,descubireis que vuestros objetos personales están ya en vuestras respectivas camas.Os podeis organizar para dormir como querais,siempre y cuando seais del mismo curso,por problemas de orarios y más cosas.Buenas noches,y recordar que mañana comienzan las clases,teneis el horario en cada mesilla de los dormitorios.Hasta mañana.Chicas a la derecaha y chicos a la izquierda por favor.

Se dirigió a la puerta de la izquierda,y desapareció en la oscuridad,tras esto,todos los alumnos,cansado,le siguieron y se perdieron tambien.Leonard se quedó mirando la enorme Sala Común,y la cantidad de libros que había,pero lo que de verdad le extrañó es que no había ni una sola ventana,y el ambiente y la luz verde se calaba hasta en los huesos,y eso a Leonard le gustaba.
Cuando todos habían subido ya,y solo quedaban algunos alumnos en los repartidos grupos de sofás de la sala,se dirigió a la puerta de la izquierda.Bajó de nuevo escaleras,de fondo se oía el sonido de las goteras y el eco que éstas hacían. Cuando bajó las escaleras,se encontró con otra puerta,esta vez negra y con una serpiente enrosacada en el pomo.La abrió y se encontró otra habitación con al menos una decena de puertas identicas,numeradas.Entró a la de su número favorito,el tres.
Por fin encontró el dormitorio.Siete camas con dosel verde esmeralda se disponían en circulo,al rededor de una mesilla negra.
Solo había dos camas libres.Las demás las ocupaban tres chicos que había visto en el tren,de primero,un chico que no había visto aun,y el chico que le pidió en el tren sentarse con él.Se dirigió a la cama que estaba más lejos de la puerta.Se sentó en la cama y cogió de la mesilla el horario de clases.Mañana a primera hora le tocaba Encantamientos,Pociones y Defensa Contra las Artes Oscuras.Dejó de pensar en eso,y se puso a pensar en la de libros que había ahi fuera.La de misterios e historias que contarían.Sacó de su baul un trozo de pergamino,su pluma de halcón moteado y la tinta,y se dispuso a escribir.

Querido Papá.
He sido selecionado para estar en Slytherin,la casa que esperaba,espero que estés orgulloso por eso,ya que la familia lleva varias generaciones en esta casa.Tienes que comprarme:dos corbatas de Slytherin,dos bufandas,una túnica de repuesto y una capa de iniverno.Espero que te llegue pronto ésta carta,y mañana por la mañana pueda tenerlo para las clases.La Sala Común de Slytherin es una pasada,tengo muchas ganas de leer todos los libros que hay.Me voy a dormir en breve.Aunque no es muy tarde,mañana hay que madrugar.
Espero que llegue la carta pronto,y que contestes al instante.
Un abrazo.
Leonard.

Dejó la tinta en la mesilla,y guardó la pluma en el baúl.Cerró el sobre con la carta.Mientras había estado escribiendo,sus compañeros se habían dormido.Llamó a la lechuza del chico de al lado,que roncaba debilmente,y al apreciar que no le hacía caso se dirigió hacia ella maldiciendo por lo bajo.

-Lleva esto a mi padre,Alfred Anderson,no tardes.-dijo como si la lechuza le estuviera entendiendo.Después abrió la puerta del dormitorio,y vio como varios alumnos entraban a las demás habitaciones,dejó volar a la lechuza que subió volando por las escaleras y salió por la puerta de los chicos y se perdió.
Leonard volvió a su cama,se tumbó boca arriba y pensó en,cuando leería esos libros.Cuando derrpente se quedó dormido.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Selección

Un hombre pequeño,menudo y con barba corta canosa llamado Ogg,avisaba a los alumnos de primero que debían seguirle hasta la orilla de un lago enorme en el que al fondo,entre la bruma y los arboles,se apreciaba Hogwarts.Salieron de la estación de Hogsmeade y no muy lejos de allí encontraron los botes que les conducirían al castillo.A Leonard le seguía sangrando la mano como si no fuera a parar nunca y a pesar de que no cambiaba su aspecto del rostro,le dolía.Fue el primero en subir a uno de los botes delante.Después algunos alumnos que ya había visto en la estación,nada mas despedirse brevemente de su padre,subieron con él también,pero Leonard los ignoró completamente.El guardabosques explico el procedimiento por el cual entrarían a Hogwarts mediante los botes y comenzaron a avanzar por la oscura y cristalina agua.Muchos de los principiantes gritaban asombrados o simplemente se tapaban la boca con las manos en señal de asombro.Cuando iban a mitad de camino los diez boten comenzaron a bajar la velocidad,pues se aproximaban al acantilado en el cual se erigía el colegio.Ogg,en señal de aprovación al ver que todos bajaban de los botes,una vez llegados a la orilla,les hizo un gesto para que le siguieran y los condució a una pequeña gruta en la que se encontraban unas escaleras que conducían a la entrada del castillo.Cuando salieron al exterior vieron la gran escalinata de piedra que subía hasta unas enormes puertas de roble y que llevaban al castillo más imponente que muchos habían visto.Comenzaron a subir y cuando llegaron a las enormes puertas,éstas se abrieron de par en par y dejaron ver otra enorme escalera,esta vez de mármol y en lo alto de ésta un hombre con túnica morado de terciopelo,aparentemente joven les daba la bienvenida.Cuando se encontraban todos arriba,el director del colegio habló.
-Bienvenidos a todos,soy Armando Dippet,el actual director del colegio.En breves momentos atravesareis esas puertas y os reuniréis con los demás alumnos y profesores en el Banquete de Bienvenida.Cuando lleguéis me seguireis a mí,os pondré el Sombrero Seleccionador,antigua propiedad de Godric Gryffindor,y seréis seleccionados para una casa.Vuestra casa será vuestra familia,cada logro serán puntos de recompensa y cada infracción,perdida de los mismos.

En ese momento las puertas se abrieron,y dieron paso a una enorme sala alargada con cuatro largas mesas repletas de alumnos espectantes y velas flotando sobre sus cabezas.Increiblemente se podía ver el cielo de la calle,probablemente debido a un hechizo,pensó Leonard mientras andaba por el pasillo entre las mesas.Llegaron a la una mesa colocada en horizontal,en la que parecía se sentaban los profesores.El director tenía en la mano un andrajoso sombrero de pico,con parches y costuras.Sacó un pergamino de la túnica y comenzó a hablar de nuevo.

-A continuación os pondré el sombrero sobre la cabeza,y seréis,como dije antes,seleccionados para una casa.Diré vuestros nombres y subiréis aqui-señalaba una tarima en la que estaba subido-No os preocupeis por la casa en la que sois acogidos,llevarlo con orgullo y temple.
Tras esto estiró el pergamino que tenía en la mano y empezó a leer.

-Stuart Ackerley.

Un chico alto y delgado,de pelo sucio y cara de asustado subió a la tarima,se sentó en la pequeña y desbencijada silla y el director le colocó el viejo sombrero.

-Veamos dónde te pongo...-el sombrero comenzó,sorprendentemente a hablar con vozo retorcida-estarías bien en ¡Ravenclaw!
La mesa del fondo comenzó a gritar y aplaudir y el chico se dirigió hacia ella.

- Arkie Alderton.
Se repitió el procedimiento anterior,pero esta vez un muchacho rubio y menudo subió a la tarima.
-Eres un blanco dificil muchacho...-murmuró el sombrero-pero creo que estarías bien en ¡Gryffindor!
Acto seguido la mesa del medio comenzó a aplaudir y gritar y el muchacho se dirigió a su sitio.

-Leonard Anderson.

Leonard se había puesto muy nervioso,como muy pocas veces le pasaba,subió despacio pero con decisión a la tarima,y el director se dirigió a el directamente.

¿Qué te ha pasado en esa mano?-dijo con preocupación- ¡Flagglare!-Dos cintas blancas y mullidas se enredaron en su mano apretandole con fuerza en la herida,Leonard se contuvo de decir algo al joven director,no era el momento oportuno.

-Dificil elección,estarías bien en Ravenclaw...-murmuró tan bajo el sombrero que los pocos que estaban tan cerca como para oirlo lo hicieron
-¡NO POR FAVOR!-gritó Leonard,y su voz se oyó en todo el Gran Salón
Algunos alumnos rieron en bajo y otros miraban con cara de enfado al muchacho.
-Tienes mucha sabiduría muchacho...pero puede que estés bien en ¡Slytherin!
Un suspiro de verdadero alivio hizo a Leonard relajarse por fín y dirijirse a la mesa de sus compañeros de Slytherin,los cuales gritaban y festejaban la llegada de un alumno nuevo.
Las voces de los demás Slytherin le impidieron oir lo que decía el sombrero a los demás alumnos.Fue corriendo el tiempo hasta que un chico pequeño y con la cara roja del miedo subió ante el sombrero,entonces Leonard recordó aquel chico que le pidió sentarse con él en el tren.Entre el murmullo de los demás pudo oir algunas palabras:

-...pareces cobarde muchacho...la mente no es muy allá,y no pareces estar dispuesto al trabajo duro...será mejor que estés en ¡Slytherin!

Leonard se quedó petrificado,se podía haber esperado cualquier otra casa para aquel chico,menos la suya misma.
La selección siguió su curso hasta que llegaron a un tal Edmond Zeller,que fue seleccionado a Hufflepuff.Tras esto,el director se sentó en su silla correspondiente,y dijo en voz alta:
-Ahora que ya todos estamos acomodados,y colocados en nuestras respectivas casas,solo me queda decir...¡Que comience el banquete!-y tras esto,cientos de platos dorados,vasos y cubiertos salieron de las mesas con humeantes y deliciosos manjares para la cena.
Leonard no tenía mucha hambre,cogió un muslo de pollo y alguna que otra patata asada,al contrario que su compañeros,que comían como si no fuera el fin del mundo,pensó Leonard.
Cuando todos,incluidos los profesores terminaron de comer,el director de levantó y anunció que tenían que ir a sus respectivas Salas Comunes,para descansar,pues al día siguiente comenzaban las clases.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Rojo Escarlata

Una espesa y blanca nube de vapor empezó a rebosar de la chimenea de la Locomotora del Expreso de Hogwarts.Las hojas de Otoño y se iban arremolinando al pasar el antiguo y largo tren por las colinas y montañas que conducían a Escocia.Leonard,intentaba colocar su baúl en uno de los compartimentos vacíos;una vez que lo consiguió se sentó en el asiento del luminoso y amplio compartimento.La luz del sol de media mañana iluminó la pálida cara del chico de primer año,que a pesar de ello,parecía tranquilo.Abrió un bolsillo de su pantalón y sacó una rana de chocolate que andaba sola,se la comió de a penas un bocado y fue corriendo a abrir el cromo.
Un imponente hombre mayor,calvo,con barba blanca y un guardapelo enorme colgando de su cuello apareció en el cromo,donde en la parte de abajo se podía leer en letras doradas: "Salazar Slytherin".
-Éste hombre si que tuvo que hacer cosas extraordinarias...-pensó Leonard.
Le dio la vuelta al cromo y pudo leer la descripción que rezaba:"Medieval Fechas desconocidas.Co-Fundador de la Escuela Hogwarts.Dio su nombre a una de las cuatro casas de Hogwarts".
Sin duda,Leonard quería estar en esa casa.Al cabo de media hora,apareció un chico de la edad de Leonard, con la cara roja a causa de correr por el pasillo y respirando profunda y rapidamente.

-¿Te importa si me siento contigo?-preguntó el chico
-Lárgate.-dijo Leonard casi sin inmutarse y más tranquilo incluso que antes.
El chico se dio media vuelta,y con cara de asustado,salio corriendo por la misma dirección en la que había venido.

Durante el trayecto,nadie más se paró a preguntar si podía o no sentarse con él,la noticia de que no quería estar con nadie,parecía haberse extendido por todo el tren,cuando de repente,comenzó a caer unas pequeñas gotas de agua que empañaron los cristales del viejo tren,y que pronto se convirtieron en una grande y espesa lluvia de tormenta.A unas dos horas antes de llegar al castillo de Hogwarts,los truenos y los relámpagos comenzaron a aparecer cada vez más y más fuertes.Algún que otro grito de asombro y miedo se oía por el largo pasillo del tren rojo escarlata,sin embargo,Leonard no tenía ningún miedo.El hecho de haber perdido a su madre hace varios años atrás,el no tener ningún amigo excepto su propia mente y muchisimas razones más hacían que a Leonard no le diera ningún miedo nada de esas cosas,ya que tenía otras cosas de las cuales pensar que en la muerte o el dolor físico.
-¿¡Alguien quiere algo del carrito!?-gritó una voz de mujer,al parecer joven que se acercaba por el vagón.Al llegar al compartimento semi vacío abrió la puerta y preguntó.
-¿Quieres algo,querido?-dijo con el tono mas afable con el que le habían hablado a Leonard nunca.
-Sí,una botella de Cerveza de Mantequilla y dos calderos de chocolate por favor.
La mujer abrió una especie de caja de madera y sacó una botella cerrada con un corcho,y dos calderos marrones.
-¿Cuánto es?
-Son un Galeón y dos Knuts por favor
El chico sacó dos Galeones del bolsillo y se los dio a la mujer.
-Quedate con el cambio,no lo necesito.
La mujer,perpleja,cerró la puerta y siguió andando por el estrecho pasillo.

Al cabo de un rato,y cuando la tormenta dejó de ser tan sumamente fuerte,un alumno de aproximadamente dieciséis años apareció en el compartimento.
-Falta media hora escasa para llegar a Hogwarts,ponte la túnica y prepara todo,por favor.-dijo el muchacho con tono cortante,y Leonard pudo fijarse en la reluciente y plateada insignia que llevaba en el pecho con una enorme P engalanada.Tras decir esto,se fue al siguiente compartimento para anunciar lo mismo.
Leonard se cambio de ropa.Una vez estaba ya vestido,con su túnica negra puesta,su varita sacada del baúl y los restos de golosina guardados.Se dispuso a mirar por la ventana,por la cual a través de las nubes y las montañas se atisbaba el castillo más grande,mas alto y mas grandioso que Leonard había visto jamás.
Una vez el tren empezó a reducir la velocidad,Leonard cogió la botella vacía de Cerveza de Mantequilla para tirarla donde pudiera,ahí fuera,y comenzó a sacar el pesadisimo baúl.Leonard tiraba con todas sus fuerzas de éste para que saliera,dejó la botella en el asiento y tiró con las dos manos,el baúl no salia.Siguió tirando esta vez haciendo la mayor fuerza que podía,hasta que salió disparado contra el asiento y aplasto la botella y la hizo mil pedazos.Uno de ellos fue a parar directamente en la mano de Leonard,que comenzó a sangra a borbotones,cuando una voz en el pasillo anunció que debían salir.Cogió el baúl con la otra mano y mientas se intentaba lamer una parte de la muchisima sangre que le salía intentó salir del tren.Cuando por fin consiguió salir,echó de menos que alguien le hubiera ayudado.Y comprobó que la sangre que le manchaba el pantalon provienente de su mano,era del mismo color que el tren,rojo escarlata.